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Posts tagged Emilio Alarcos Llorach

El próximo 17 de febrero, miércoles, la Cátedra Emilio Alarcos Llorach inicia el ciclo de conferencias del año con Darío Villavueva, secretario de la Real Academia Española y su título Emilio Alarcos, las mejores palabras en el orden mejor. A propósito de Eternidad en vilo.

El libro Eternidad en vilo (Cátedra, 2009) es una recopilación póstuma de artículos e intervenciones de Alarcos. Dámaso Alonso y Jorge Guillén, de la Generación del 27, José Hierro y Ángel González, entre sus coetáneos, figuran entre los autores analizados por Alarcos en esta selección dirigida por el profesor José Luis García Martín.

• Miércoles, 17 de febrero 2010
19.30 horas
Aula Magna de la Universidad de Oviedo

Shakespeare-Cartel-B

Este viernes 29 de mayo de 2009, doble ración de poesía.

Organizado por la Cátedra Emilio Alarcos Llorach, Sonetos de amor. Homenaje a William Shakespeare es el título del acto que reúne el viernes a Francisco Brines, José Luis García Martín, Luis García Montero, Aurora Luque, Josefina Martínez y Juan E. Tazón en el salón de actos de la Biblioteca de Humanidades Emilio Alarcos Llorach del Campus del Milán, a las 12.00 horas.

Por la tarde, estos mismos autores, excepto Juan E. Tazón, participarán en el Real Instituto de Estudios Asturianos, a las 20.00 h, en el acto del fallo del Premio Emilio Alarcos de Poesía 2009 (VIII edición) cuyo programa es el siguiente:

• Presentación del libro Raíz, de Josep María Rodríguez, ganador del Premio Emilio Alarcos de Poesía 2008 (VII edición). Lo presenta José Luis García Martín y Josep María Rodríguez leerá, a continuación, algunos de sus poemas.

• Lectura del fallo del jurado constituido por Francisco Brines, José Luis García Martín, Luis García Montero, Jesús García Sánchez (Chus Visor), Aurora Luque y Josefina Martínez

• Recital poético en el que intervendrán Francisco Brines, José Luis García Martín, Luis García Montero, Aurora Luque y Josefina Martínez

[Salón de actos del Real Instituto de Estudios Asturianos (Palacio del Conde de Toreno. Plaza Porlier, 9, primera planta, Oviedo). Entrada libre hasta completar el aforo].

Alarcos-Premio-2009-Cartel-B

Es interesante señalar lo que acontece en Asturias durante el mes de mayo, relacionado con el mundo de las Letras:

A primeros, el día 5, los de la Llingua celebran el Día de les Lletres para promocionar la lengua universal que de Pajares para acá sirve para comunicarse con la Academia de la Llingua y la Oficina de Política Lingüística.

Y a finales, el martes 27, se organizan los actos del Premio Emilio Alarcos de Poesía en la lengua local que sólo hablan 400 millones de personas, más o menos.

Dos eventos que ilustran muy bien nuestra rica realidad plurilingüe.

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Premio Emilio Alarcos de Poesía 2008

En los actos de la séptima edición del Premio Emilio Alarcos de Poesía (una de las actividades encaminadas a recordar la figura del insigne filólogo, crítico literario y poeta) que dirige Josefina Martínez y organiza la Consejería de Cultura, se presentará el libro ganador de la anterior edición, Naranjas cada vez que te levantas, de Julio Rodríguez.

A continuación, la lectura del fallo del ganador de 2008. Y para cerrar, como en anteriores ediciones, un recital poético en el que este año intervendrán: José Luis García Martín, Aurora Luque, Josefina Martínez, Susana Rivera, Luis García Montero y Joaquín Sabina, el popular cantoautor de la expresiva imagen del dedo en la zeja (con «z»).

27 de mayo de 2008
Salón de Actos del Real Instituto de Estudios Asturianos (Palacio del Conde de Toreno. Plaza Porlier, 9, primera planta. Oviedo)
20.00 horas

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Eternidad en vilo

Antes, por la mañana, a las 12.00 horas, en el Campus del Milán y organizado por la Cátedra Emilio Alarcos, habrá un recital poético titulado Eternidad en vilo en homenaje a Ángel González. Participarán los mismos autores que lo harán por la tarde en el Premio Alarcos de Poesía, arriba citados.

Una de las ventajas del blog respecto a la web profesional es la facilidad de ir «editando entradas» al calor de las circunstancias personales y cotidianas vividas, más que las estrictamente profesionales que originan los encargos. Esto viene a cuento porque el otro día durante una tertulia casi familiar en una cervecería, animada por unas cañas espumosas bien echadas, uno de los contertulios, escritor, empezó a hablar con egopasión de los desvelos que sufría durante el proceso creativo y de cómo se preocupaba por ello hasta la obsesión. La conversación, claro está, terminó en monólogo. Entonces, me acordé del número cero de los Cuadernos de la Cátedra Emilio Alarcos Llorach.

En este primer número se recoge la conferencia que con el sugerente título ¿Decadencia de la literatura? impartió Gregorio Salvador, filólogo y vicedirector de la Real Academia Española, el día 26 de marzo de 2002 en el Paraninfo de la Universidad de Oviedo, iniciando el ciclo de conferencias de la Cátedra Emilio Alarcos Llorach.

(La Cátedra Emilio Alarcos Llorach, dirigida por Josefina Martínez y fundada en el año 2001 por el Ayuntamiento de Oviedo en colaboración con la Universidad, lleva a cabo múltiples actividades encaminadas a recordar la figura del insigne filólogo, crítico literario y poeta, Emilo Alarcos Llorach y a potenciar e impulsar los estudios por él iniciados).

Dice Gregorio Salvador que el título ¿Decadencia de la literatura? lo plantea como «una interrogación retórica» que no hace a nadie, se la hace a sí mismo para evitar pontificar y «poner cualquier aseveración en tela de juicio», pero la verdad es que al leer su lúcida e irónica exposición, no exenta de humor, los interrogantes casi se difuminan hasta desaparecer.


No cabe duda, «el siglo veinte ha sido literalmente excepcional» pero Gregorio Salvador cree que no habrá un relevo a su altura aunque se publique «muchísimo, más que nunca», porque sólo «uno de cada cien autores, una de cada cien obras publicadas sobrevive en su tiempo a la memoria de los hombres», haciendo referencia al resultado estadístico de la investigación de los sociólogos de la literatura de la Escuela de Burdeos de hace tres décadas sobre la historia literaria francesa de los siglos XVII, XVIII y XIX, según nos informa. Y ese uno por ciento que merece la pena, resulta «inabarcable» para el lector ante la ingente producción literaria actual.

Esta es la parte más angulosa de su argumentación pues los datos estadísticos siempre hay que leerlos con prevención. Puede ser que los que buscan «su lugar en la futura letra pequeña de los manuales, en la mediocre tesis doctoral comarcana, en el catálogo de libros raros y curiosos», dificulten hallar la obra excepcional, pero es posible, sin embargo, encontrar la singularidad y la buena literatura, que no es poco, en el interletrado de esas grandes cifras absolutas.


Aquí es donde la crítica sería de gran ayuda, pero según Gregorio Salvador la fiable escasea y en la amplia oferta de suplementos y revistas su función orientadora brilla por su ausencia, por lo que «acaso» la propia crítica manifieste con claridad los signos de la decadencia literaria: «Prevalece la opinión elogiosa, con más o menos reservas, sobre lo mediano y lo francamente malo de algunos, un prudente silencio sobre lo igualmente malo de otros y, lo que es más grave, un silencio estudiado y mortal sobre bastantes obras excelentes».

Por otra parte, también contribuye a esta decadencia, además del estado actual de la enseñanza —el profesorado está en gran parte desmotivado y sin interés por lo que enseña—, el poder abrumador de los medios audiovisuales, una circunstancia que exige a la literatura «una perfección mayor» pues se da la paradoja de que nunca se compraron y leyeron tantos libros como ahora. En el caso de la novela significa no descuidar la narración ante el poder visual del cine y la televisión porque aunque «lo que la gente quiere, desde tiempo inmemorial, es que le cuenten historias, que le relaten otras vidas con sus venturas y desventuras, que le narren sucesos reales o ficticios, y que todo se suceda en el tiempo, azarosamente, como su propio existir», las imágenes «no han acabado de sustituir la magia narradora de la palabra».

Un texto muy recomendable que cumple con las expectativas creadas por Josefina Martínez en su presentación, cuando cita a Emilio Alarcos: «A Salvador no le falta habilidad dialéctica para la polémica ni capacidad para manejar la paradoja y una ironía circunspecta y fundamentada que puede levantar en los antagonistas mal informados y creyentes, algún desasosiego y malestar».


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Donde Gregorio Salvador muestra con eficacia esa «habilidad dialéctica» e «ironía circunspecta y fundamentada» que le atribuía Emilio Alarcos es en el texto «Función del dialectólogo» que aportó al libro Homenaje a Emilio Alarcos Llorach (2001), editado por Gredos y la Universidad de Oviedo. En él denuncia el proceso de degradación que supusieron las «manipulaciones dialectales para formar monstruos lingüísticos» en los últimos 25 años de desarrollo de las autonomías y que no duda en estimar como una «verdadera crisis de la dialectología».

Otro texto necesario y clarificador en estos tiempos donde el empeño de los normalizadores de las lengua vernáculas por imponerlas en los terruños —cuyos límites son los que previamente se dibujaron en los mapas— está alcanzando niveles aberrantes. La lengua utilizada como instrumento ideológico y no como medio de comunicación.

Pero esto sería motivo de otra entrada.

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Cuadenos de la Cátedra Emilio Alarcos Llorach, n.º 0, 2005
Salvador Caja: ¿Decadencia de la literatura?
Presenta: Jesús Neira

Edita: Cátedra Emilio Alarcos Llorach
Dirige: Josefina Martínez Álvarez
Coordina: M.ª Teresa Cristina García Álvarez

Tel.: 985 104 632
josefina@uniovi.es

Edificio Milán. C/ Teniente Alfonso Martínez. 33011 Oviedo

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Durante los días 7 y 8 de noviembre de 1997 se celebró en Oviedo un importantísimo homenaje a Ángel González. Lo organizó la entonces entusiasta directiva de la asociación cultural Tribuna Ciudadana, formada, entre otros, por José Galán, Covadonga Bertrand, Adolfo Galán y presidida por Manuel Herrero, bajo la batuta de Ricardo Labra. Sus artífices dieron en llamar a este evento Ángel González en la generación del 50. Diálogo con los poetas de la experiencia.

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Luna de abajo número cinco (1990)

Arthur Rimbaud y Paul Verlaine, James Fenton, Roger Wolfe, Carlos Bousoño, José Agustín Goytisolo, Carlos Barral, Ángel González, Mario Benedetti, Emilio Alarcos Llorach, Ricardo Labra, Daniel Moyano, Bárbara Jacobs, Luis Sepúlveda, Hugo Martínez y Alberto Piquero.

Fotografías de Nieto, Herminio Sánchez. Esculturas de Adolfo Manzano.

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«Cuando un cuadro se pinta sobre otro cuadro, ocultando el anterior, un secreto vínculo los une para siempre, se produce una ósmosis de formas y colores, un sucederse de líneas con unas relaciones muy sutiles. De modo que el cuadro resultante, el que nosotros percibimos, no sería el mismo sin el otro: la parte más profunda que lo sustenta. Como nosotros no seríamos los mismos sin nuestros sueños, sin nuestras obsesiones, sin nuestro pasado.

Un poema suele escribirse de forma parecida (aunque el autor no pueda percatarse de ello) sobre otros muchos poemas. Los desechados anteriormente, las palabras eliminadas como una materia sobrante, los poemas leídos de otros poetas que forman parte del universo literario de cada escritor, la tradición de la propia lengua, esa otra lectura parecida a la herencia de la sangre; lo mismo puede decirse de otros estilos literarios.

Al presentar este cuaderno tenemos la impresión de que ha sido escrito sobre otros muchos cuadernos. Porque muchos han sido los deseos y los trazados que desde la oscuridad —no desde el olvido— mantienen firmes los caracteres y los grafismos de estas páginas. […]»

(Ricardo Labra, Langreo, octubre de 1990)

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• 17 x 24 cm, 160 páginas.
• Impreso a una y dos tintas.
• Tirada: 500 ejemplares.
• [20 euros]

(Últimos ejemplares)

Contacto:
helios@pandiellayocio.com

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